Enviado por quidproquo el Dom, 02/03/2008 - 12:45.
Michele Fabiani, anaquista italiano, sigue preso en las carceles italianas.
El 28 de enero es llevado a la cárcel de máxima seguridad de Sulmona,
también llamada cárcel de los suicidios. Por su liberación
concentración permanente.
El pasado 23 de octubre la fiscalía de Perugia, Italia, acusa a cinco
chavales de Spoleto de ser responsables del envío de un sobre con cinco
proyectiles a la presidenta de la región de Umbria, Maria Rita
Lorenzetti.
Empeza la operación policial Brushwood. Al poco tiempo tres de los
cinco son liberados mientras que Andrea Di Nucci y Michele Fabiani
permanecen en la cárcel de Capanne, en Perugia. Allí Michele permanece
en FIES durante dos meses. Todavia Andrea sigue en ella. Michele es
llevado a una celda compartida pero, al momento de la caida del
gobierno italiano, el 28 de Enero, quizas para que no hubiera aún más
movilizaciones alrededor de su caso, es llevado sin aviso previo, ni a
los familiares ni a su abogado, a la cárcel de máxima seguridad de
Sulmona, (también llamada cárcel de los suicidios) a 300 km de Spoleto
donde vivía. Sus abuelas y su madre son las que se enteran el mismo día
al ir a visitarle a Capanne, donde ya no estaba
Allí en Capanne, gracias a los esfuerzos de algun@s compañeros de la
librería libertaria Onagro, estaba apunto de comenzar una biblioteca
“por correo” con los presos, y Michele habría sido el enlace.
Mientras tanto la fiscalía busca como inventar pruebas (a través de las
escuchas telefónicas) para justificar el absurdo teorema de la
acusación de la existencia de una celula anarcoinsurreccionalista en la
que Michele es la cabeza, al igual que para poder definir “algo” que
permita la aplicación de los artículos 270 y 270bis.
A su cargo, por supuesto, ninguna prueba. Sin nada está condenado a
cárcel preventiva (sin que tengan los mínimos para aplicar esa medida
cautelar) por haberse abiertamente declarado anarquista, por su
militancia y activismo en la lucha en contra de los monstruos
ambientales, por haberse implicado por la defensa de los recursos
naturales hídricos del Valle donde vivía, por sus publicaciones sobre
el caso de Paolo Dorigo, preso político torturado durante años en la
cárcel de Spoleto.
A partir del día 31 de enero empieza en Perugia un presidio permanente
en la plaza del ayuntamiento promovida por el colectivo Sana Utopia de
Spoleto y al que se adhiere la librería libertaria Onagro de Perugia.
Solidaridad con Michele y Andrea.
Libertad ya! Para tod@s!