El “caos” de Brians 2
Crónica de una visita a Amadeu Parte 1
Hace ya un año y medio que se inauguró la prisión de Brians 2, en el
termino municipal de Sant Esteve de Sesrovires. Jamás sabremos cuantos
impuestos nos ha costado dicha prisión, pero en el momento de su inauguración
la consellera Montserrat Tura aseguró que era un paso más, "para prescindir
de las instalaciones obsoletas, que han dado su servicio hasta ahora pero que
realmente ya no son operativas". Este centro penitenciario, cuenta con 14
módulos, cada uno de tres plantas y 72 celdas para una o dos personas. En
total, una capacidad de unas 1500 personas presas. Una de los efectos propagandísticos
en el momento de su inauguración, fue la incorporación de "una piscina
para los presos". La misma consellera declaró que "un elemento de
agua muy necesario en verano...". Parece que las palabras de la consellera
se siguen al pie de la letra y año y medio después de su inauguración, en los
lavabos de la prisión hay un cartelito hecho con ordenador, en el que se puede
leer "NO HAY AGUA HASTA NUEVO AVISO". Pero no es esta la única cuestión
que no funciona en esta nueva construcción. La calefacción, tampoco parece que
vaya demasiado bien; y hay módulos, en los que cuando llueve, entra tanta agua
como si no tuviese techo.
Estas son sólo algunas de las graves anomalías, las que pude comprobar en
mi última entrada en dicho centro penitenciario, pero seguro que hay muchas
otras que no pude ver; pero lo que sí que pude constatar, es que el trasiego de
trabajadores de la empresa de mantenimiento de la prisión, no paraban de entrar
y salir de la prisión.
Sí, este sábado pasado, 29 de Noviembre, fuí a comunicar de nuevo con
Amadeu Casellas. En esta ocasión, entré con el segundo turno de la tarde, mucho
más numeroso en visitas, que el tercero y último. Como norma, hay que
personarse con media hora de antelación como mínimo, y solicitar la hoja de
comunicaciones. Llegué con suficiente tiempo para hacer todo el procedimiento
administrativo y observar cosas que, en otras ocasiones, me pasan inadvertidas.
Como el clima había estado bastante inestable y con abundantes lluvias, llamé a
la compañía de autobuses para cerciorarme del horario y del precio, en caso de
lluvia. Por la información facilitada, los sábados el autobús no hace parada en
Martorell y el trayecto desde Barcelona, se hace en poco más de media hora. Su
precio, casi 4 euros. Lo que me sorprendió, es que hay que coger el mismo autobús
para el segundo y para el tercer turno. Para el segundo, llega muy justo de
tiempo, y para el tercero, con excesivo tiempo de sobras. De hecho, después de
llegar el autobús, se formó una larga cola en la ventanilla de las
comunicaciones. Y como además, sólo había una funcionaria atendiendo, la hora
de entrada se demoró un poco. Este no fue en el único lugar en el que se notaba
falta de personal. La misma funcionaria que se quedaba los documentos de
identidad a la hora de entrar a comunicar, se encargaba también de pasar la
raqueta detectora a todas las personas que, al pasar bajo el arco detector, le
sonaba la alarma; algo que sucedió con todas las personas que comunicamos en
ese turno. Cuando habían pasado casi la mitad de personas, apareció otra
funcionaria que se encargó de la función de la raqueta.
Mientras estuve esperando en el vestíbulo, no dejaron de entrar y salir
constantemente, personal con ropa de la empresa de mantenimiento. Siempre se
coincide con alguno, pero en esta ocasión el número era muy superior, incluso más
que de carceleros.
Como decía, el clima había estado bastante inestable, pero por la tarde se
despejó, y pese al helado frío que se notaba, el sol hizo su aparición sobre
las 3 de la tarde. Pero pese a que el sol se dejaba notar agradablemente, en
esta ocasión y a causa del frío glacial, casi todas las personas esperaban en
el interior del vestíbulo. Dentro, el calorcito de la calefacción, me reconfortaba
de un helado viaje en moto.
Llegó la hora de comunicar, y con bastante lentitud fuímos entrando en la
siguiente sala de espera. Allí empecé a notar que la temperatura había bajado
bastante, y tuve que cerrar la cremallera de la chaqueta que llevaba. Al paso
por los pasillos y la escalera que conducen hasta el patio que separa los módulos
de la parte edificada para los funcionarios, se notaba que a medida que más nos
acercábamos a los módulos de los presos, la temperatura era más baja. Otra
cuestión añadida, era el descubrimiento de esos cartelitos que avisaban que "NO
HAY AGUA HASTA NUEVO AVISO", y la visión del interior de la garita de los
funcionarios, toda llena de botellas de agua mineral. No deja de ser
sorprendente, que una prisión nueva, de la que se hablaba como pionera en
muchos aspectos como en el tecnológico, en el de su diseño, en el de su
construcción y sobre todo en el de su enorme coste público, con los primeros fríos,
con las primeras lluvias, etc..., se convierta en un centro más predispuesto al
caos que al control y la seguridad que tanto publicitan. Es humillante, que
unas 1500 personas tengan que vivir en condiciones en las que no pueden
utilizar lavabos, no pueden ducharse, no pueden marcharse a otro lugar y encima
deben de soportar el frío y la humedad. Realmente, más que una prisión moderna,
la situación se asemeja mucho más a la de un campo de concentración con
barracones de tres plantas. Y luego hablarán de la condición y el trato humano,
para silenciar estas caóticas situaciones y la desaparición del erario público
de nuevas partidas para las reparaciones y mantenimientos de las
infraestructuras más elementales de una prisión nueva que no debería de tener
este tipo de problemas. Y mientras tanto, otras tantas prisiones se construyen
y muchos más millones, se distribuirán entre empresas que demuestran su poca
fiabilidad técnica. Para que luego se hable de la crisis del ladrillo, en vez
del enriquecimiento de empresas del sector y del despilfarro público, que no
exige una mínima garantía y control a las empresas que contrata. El control y
la exigencia de acuerdo a la ley, siempre tiene el mismo objetivo: las personas
más desposeídas. Ya hemos visto lo que sucede cuando algunos de los cómplices
del sistema se siente perjudicado; automáticamente, hace públicas algunas de
las irregularidades del perjudicador y nos encontramos que los jueces no pueden
condenar a policías que maltratan, porque sino, son puestos en entredicho por
ejercer bajo los efectos del alcohol. Y esto es sólo un minúsculo grano de
arena del reino de la impunidad del que gozan los funcionarios de los
estamentos que sustentan este sistema patriarcal y capitalista. No me imagino a
estos bellacos y miserables, teniéndose que asear con botellas de agua mineral.
Por lo menos, en el cuarto grado de libertad, cuando se produce un suceso de
esas características, la administración debe de buscar un acomodo más digno
para las personas afectadas y pedir daños y perjuicios a las empresas
responsables. Debe ser que para las personas presas, el acomodo digno no es un
instrumento de reinserción social.
Parte 2: Las voces silenciadas del motin de Quatre Camins (Cronica de una
comunicacion con Amadeu )
¡Pero sigamos!, pues aún quedan cuestiones que no puedo explicar en primera
persona. Como decía, después de pasar los controles y los rigores de una
calefacción parcialmente estropeada, por fin pude comunicar con Amadeu. Como en
anteriores ocasiones, ya esperaba en la cabina. Nada más verme, cogió el
telefonillo y me hizo notar que en mi lado no había silla. Miré para un lado y
para otro, y no vi ninguna silla libre y todas las cabinas ocupadas, algunas
con varias personas que comunicaban. Sólo ponen una silla por cabina de
comunicación, por lo que si solicita comunicar más de una persona con algún
preso, o bien deben de hacerlo de pie, o bien deben de coger una silla de otra
cabina. Muchas de las personas que comunican, son madres que llevan sus bebés,
abuelas, abuelos de los presos, etc y necesitan más de una silla.
A los pocos minutos de entrar a
comunicar, y mientras le decía a Amadeu que no me importaba permanecer de pie,
alguien golpeo el cristal de la puerta a mis espaldas y entró disculpándose. Era
la funcionaria que siempre me encuentro en las comunicaciones, que me traía una
silla. Realmente, hay algo que está cambiando; pero no es la prisión. En mis últimas
visitas a esta prisión, he comprobado que, de puertas hacia fuera, hay un
esfuerzo por demostrar cierta cara amable que antes era muy improbable.
Comenzamos a hablar y le pregunté
cómo se encontraba. Su respuesta sin dudarlo, fue que ahora, tras el cambio de
medicación, estaba mucho mejor. De hecho ya llevaba varios días trabajando y
además le habían llevado una copia del contrato del programa al que se había
llegado como compromiso en la huelga de hambre y Amadeu me comentó que le había
enviado una copia a su abogada. También me fue confirmando en su magnitud,
algunas de las cosas que ya he comentado. Que llevaban dos días sin aguas, y
que les daban 3 botellas de agua mineral por persona y día, para que tuviesen
agua para beber y para su aseo más elemental. Que algunos lavabos de los patios
de unos módulos concretos, estaban cerrados para que nadie los pudiera
utilizar; que había muchas celdas en las que la calefacción no funcionaba; que
en algunos módulos, las goteras eran tan importantes, que se les llenaban de
agua cuando llovía. O sea, que el agua estaba completamente, fuera de todo
control. Lo más sorprendente de esta situación, es que en los módulos, afectaba
tanto a presos como a carceleros, y de ahí que a los funcionarios, se les viese
en el interior de las garitas con chaquetas y chaquetones y con tantas botellas
de agua. Se ve que un carcelero se le acercó y le preguntó que tal y como
estaba la situación, cuánto tiempo tardaría en hacer un escrito de denuncia de
toda esta situación. Él le respondió que ahora era el momento de otra denuncia
y que ya se enteraría por los medios de contrainformación. Y como Amadeu anda
en otras cuestiones, por eso me presto yo a hacer la denuncia pública de dicha
situación. Así no podrán decir luego que ha sido él.
Mientras me comentaba por encima
estas cuestiones "domésticas", notaba que el semblante de Amadeu tenía
una expresión diferente a la del dolor de mi última comunicación. Había ganado
peso y volvía a tener la expresión alegre y relajada de siempre, que sólo se le
cambió cuando me comentó que el número de personas que habían muerto en esta
nueva prisión, se escapaba a toda normalidad estadística y que la parte
restringida y de seguridad del "especial", seguía siendo el de la
prisión de siempre; un lugar ideado para el tormento. Me puso al día sobre las últimas
declaraciones, de la consellera Tura, que había leído en prensa y que le habían
indignado tanto que había hecho un escrito que difundiría por el exterior. También
me recordó que algunos de los encausados por el último motín a finales de Abril
del 2004 en Quatre Camins, se encontraban en Brians 2 y cómo la institución
penitenciaria había "conseguido" testimonios de presos con los que,
los acusados, ya estaban condenados antes del juicio. Me habló del artículo que
aparecía en La Vanguardia, en el que los titulares anuncian el "macrojuicio
por el motín de Quatre Camins" y explican el desmesurado despliegue
policial que comportará. Me comentó que los años de condena que barajaba la
noticia, para los "principales encausados", no eran los solicitados y
que la petición fiscal era mayor que la cantidad aparecida en el artículo y que
toda la información, era una distracción de los conflictos reales de la prisión
y del motín. Reconozco que es dificilísimo poder contrarrestar un despliegue
informativo como el que tuvo el mencionado motín. Pero por lo que recuerdo, hay
una perversa manipulación en la versión oficial de los hechos. Tanto es así,
que se barajaron diferentes versiones oficiales según la institución que las
ofrecía. Cada central sindical de carceleros, daba la suya; e DGSP de
Catalunya, otra bien distinta. Al final, la sensación que me quedó, es que se
tuvieron que poner de acuerdo para consensuar una; la que más credibilidad
ofrecía y menos lagunas dejaba. Toda información que no fuese en ese sentido,
fue neutralizada y silenciada; así, diferentes testimonios que surgían del
lugar de los hechos y que en un principio aparecieron en algunos medios de
comunicación radiofónica, desaparecieron. Recuerdo especialmente uno que
explicaba que el subdirector que más tarde resultaría gravemente agredido, entró
de malas maneras amenazando y con intención de golpear a los presos que mantenían
a un funcionario maniatado como rehén. Y cómo ese intento de agresión, tuvo
como consecuencias la grave agresión que sufrió. También recuerdo como se
explicó que el funcionario maniatado y golpeado, temía por su vida y que uno de
los presos le aseguró que, él se encargaría de que nadie le matara, que no era
eso lo que pretendían. Ahora, resulta que sobre ese preso, recae una acusación
de amenazas e intento de asesinato.
Es difícil contrarrestar todas
las versiones oficiales que difunden los medios de comunicación y mucho más difícil
cuando se trata de una prisión, cuyo espacio y entorno penitenciario, no
pretende ninguna transparencia sino más bien al contrario: un oscurantismo
total.
La comunicación con Amadeu, dió para
mucho, sobre todo para recuperar algunos recuerdos que, con este juicio,
vuelven. Nadie va a cuestionar las condiciones en las que se encontraban en
aquellos momentos en Quatre Camins, una prisión que hacía 2 años, había sido
objeto de otra respuesta de protesta por parte de los presos, y que había sido
desvirtuada como un motín cuando en realidad se trataba de una huelga de brazos
caídos. En aquella ocasión si que salió a la luz pública la existencia de un comité de huelga negociador de unas
elementales y mejores condiciones en la prisión; pero que ante la negativa por
parte de la institución para promoverla, provocaron una entrada masiva de
mossos y carceleros, venidos de otras cárceles, que degeneró en un
enfrentamiento y un saqueo y destrucción de las propias instalaciones
penitenciarias. Al final, los únicos que pagaron su osadía, fueron el grupo de
presos represaliados y dispersados a otras prisiones; y sin embargo, las hordas
represoras y responsables, no sólo de la situación que se malvivía en un centro
en el que se habían producido diversas muertes, sino también de muchos de los
desmanes destructores de instalaciones penitenciarias, que luego se difundieron
que habían sido realizadas por los presos amotinados. En este "macrojuicio"
que se avecina, nadie va a cuestionar la versión oficial. A pesar de que es una
de las más recurridas excusas utilizadas para otros abusos: la entrada de droga
en prisión. Sólo hay que conocer un poquito el medio penitenciario para saber
que la droga en prisión, mayormente entra con la connivencia de funcionarios. Que
esa "organización" de presos para entrada de droga, es poco menos que
ridícula, por no decir poco creíble; pero es la que mejores resultados le ha
dado siempre a la institución penitenciaria. De ahí, que nunca se pueda
erradicar la droga de la prisión; por eso y porque hay otro tipo de drogas
oficiales a las que todo preso se puede apuntar; desde la metadona, hasta los
trankimacines o el largactil. Por cierto, uno de los medicamentos que han
recetado a Amadeu, es una pastillita de color amarillo que por lo visto se la
recetan a las personas que tienen ataques epilépticos. No supo decirme cómo se
llamaba esta medicación, pues eso mismo es lo que sucede en prisión, te
administran medicación sin ningún tipo de información, sin que sepas de qué se
trata. Tendríamos que conseguir saber qué clase de medicamento le están
suministrando a nuestro amigo y compañero; pues por lo general, este tipo de fármacos
quitan más de lo que ofrecen.
Y así, hablando de todo esto y de
otras cuestiones más personales, pasó el tiempo de la comunicación y nos
despedimos hasta la siguiente ocasión. Por el pasillo, la fila de personas
presas que acababan de comunicar, se dirigían hacia los módulos. Amadeu se giró
y me lanzó un saludo de despedida y durante un rato, los familiares, amigos y
amigas que habíamos ido a comunicar, permanecimos a la espera de que se
abrieran la puerta para recoger nuestros documentos y marcharnos de aquel lugar.
Durante el tiempo de espera, algunas personas comentaban lo del agua y la
calefacción. Por lo menos algunas personas saben lo que pasa dentro..., pero me
temo que nadie las quiere escuchar.
La funcionaria apareció encogida
y envuelta en su chaquetón, abrió la puerta y nos devolvió los documentos de
identidad. Atravesamos el patio, subimos los 3 pisos para buscar la puerta de
salida, y nos cruzamos con las personas que esperaban el siguiente turno para
comunicar.
personales, y salimos de nuevo al frío del exterior. Ya estaba oscureciendo,
apenas quedaba algo de luz y empezamos a salir del recinto penitenciario y
tomamos el camino de regreso antes de que desapareciese entre la oscuridad. Hasta
la próxima Amadeu.





















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